Negocios y Emprendimiento

5 gastos que los freelancers en México suelen olvidar deducir de impuestos

gastos que los freelancers en México suelen olvidar deducir de impuestos
27 min de lectura24 de septiembre de 20260 comentarios

Cada mes pasa lo mismo. Emites tus facturas, haces tu declaración (o se la mandas al contador) y pagas un ISR que te parece alto. Luego revisas tus gastos y descubres que la mitad nunca se pidió con factura, o se pidió mal.

No es descuido. Nadie te explicó que tu laptop se deduce distinto que tu internet, que la suscripción de Adobe en dólares también cuenta o que la comisión de PayPal es un gasto del negocio. Son dinero real que se queda en la mesa.

En esta guía revisamos los cinco gastos que más se le escapan a quien trabaja por su cuenta en México. Para cada uno verás qué incluye, cómo calcularlo con números reales, qué pide el SAT y en qué se equivoca la gente. Al final hay un ejemplo de cuánto se puede ahorrar en un año y qué hacer si ya presentaste tu declaración sin ellos.

Antes de empezar: ¿en qué régimen estás?

Esta es la pregunta más importante del artículo. De tu régimen fiscal depende si deducir gastos te sirve para pagar menos ISR o no.

La mayoría de los freelancers en México está en uno de dos regímenes:

  • Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales. Pagas ISR sobre tu utilidad: lo que cobraste menos lo que gastaste para trabajar. Aquí cada gasto deducible reduce tu impuesto.
  • Régimen Simplificado de Confianza (RESICO). Pagas una tasa baja, de 1% a 2.5%, directamente sobre tus ingresos cobrados. Los gastos no se restan para ISR.
Concepto Actividad Empresarial y Profesional RESICO
Cómo se calcula el ISR Ingresos menos gastos deducibles, con tarifa progresiva (hasta 35%) Tasa de 1% a 2.5% sobre ingresos cobrados
¿Los gastos reducen el ISR? Sí No
¿Puedes acreditar el IVA de tus gastos? Sí Sí
¿Aplicas deducciones personales en la anual? Sí No
Límite de ingresos Sin límite 3.5 millones de pesos al año

Ojo con la tercera fila. Aunque estés en RESICO, el IVA de tus gastos facturados sí se resta del IVA que cobras a tus clientes. Así que pedir factura te conviene en cualquier régimen.

Si no tienes claro cuál te conviene, revisa nuestra guía de RESICO para personas físicas. Como regla práctica, RESICO suele ganar cuando tus gastos son bajos. Si gastas más de un 15% o 20% de lo que cobras en operar, Actividad Empresarial empieza a ser competitiva, sobre todo si además aprovechas las deducciones de este artículo.

A partir de aquí, todo lo que hablamos de ISR aplica al régimen de Actividades Empresariales y Profesionales. Lo que decimos del IVA aplica a ambos.

Las 4 reglas que hacen deducible un gasto

Antes de entrar a la lista, conviene tener claras las reglas del juego. Un gasto no es deducible solo porque lo pagaste tú y tiene que ver con tu trabajo. Tiene que cumplir con los requisitos de la Ley del Impuesto sobre la Renta. En la práctica se resumen en cuatro.

1. Que sea estrictamente indispensable

El gasto debe estar relacionado con la actividad que tienes registrada ante el SAT. Un diseñador puede deducir una tableta gráfica. Un traductor, difícilmente. La pregunta que debes hacerte es: ¿podría hacer mi trabajo sin esto?

Revisa también que tu actividad económica registrada en tu constancia de situación fiscal describa lo que realmente haces. Si te diste de alta con el RFC hace años y tu trabajo cambió, actualízalo. Muchas deducciones se rechazan simplemente porque no cuadran con la actividad declarada.

2. Que tengas un CFDI correcto

La factura debe estar a tu nombre, con tu RFC, tu régimen fiscal y tu código postal tal como aparecen en tu constancia. El uso de CFDI suele ser G03 “Gastos en general” o, para equipo, I04 “Equipo de cómputo y accesorios”. Un error en cualquiera de estos datos puede invalidar la deducción.

3. Que no lo hayas pagado en efectivo si pasa de $2,000

Los gastos mayores a 2,000 pesos deben pagarse con transferencia, tarjeta o cheque nominativo. La gasolina es más estricta: siempre por medios electrónicos, aunque sean 300 pesos.

4. Que esté efectivamente pagado

Las personas físicas deducen cuando pagan, no cuando reciben la factura. Si compraste a meses sin intereses o pagas en parcialidades, cada abono se deduce cuando lo liquidas, y el proveedor debe emitir el complemento de pago correspondiente.

Con esto claro, vamos a los cinco gastos.

Gasto 1: la parte de tu casa que usas como oficina

Es el gasto olvidado más grande en pesos. Millones de freelancers trabajan desde casa y pagan renta, luz e internet, pero no deducen nada porque piensan que “es gasto personal”.

No del todo. El Reglamento de la Ley del ISR permite a las personas físicas con actividad empresarial o profesional deducir la parte proporcional de los gastos de su casa que corresponde al espacio que usan para trabajar.

Qué gastos incluye

  • Renta, si rentas.
  • Luz, agua y gas.
  • Internet y telefonía fija.
  • Predial y, si eres propietario, los intereses reales de tu crédito hipotecario.
  • Mantenimiento del espacio de trabajo (pintura, instalación eléctrica de la oficina, aire acondicionado de ese cuarto).

Cómo calcular la proporción

El método más defendible es por metros cuadrados. Divides el área de tu oficina entre el área total de la vivienda.

Por ejemplo: vives en un departamento de 60 m² y usas un cuarto de 12 m² solo para trabajar. Tu proporción es 12 ÷ 60 = 20%.

Si pagas 12,000 pesos de renta al mes, puedes deducir 2,400 pesos mensuales. Al año son 28,800 pesos. Si sumas el 20% de la luz y el agua, el número sube todavía más.

El internet es un caso especial. Si lo usas casi todo para trabajar, muchos contadores deducen un porcentaje mayor que el de los metros cuadrados, por ejemplo 70% u 80%. Lo importante es que el criterio sea razonable y lo apliques de forma constante.

Los requisitos que más se incumplen

El espacio debe ser exclusivo. Si trabajas en el comedor y ahí también comen tus hijos, no hay espacio exclusivo. Un escritorio en la recámara tampoco suele pasar una revisión. Lo ideal es un cuarto destinado solo a trabajar.

Necesitas CFDI de la renta. Aquí está el obstáculo más común. Muchos caseros no facturan. Si el tuyo no lo hace, no podrás deducir la renta. Vale la pena plantearlo desde que firmas el contrato: muchos arrendadores aceptan facturar si se los pides.

El recibo debe estar a tu nombre. Si la luz llega a nombre del dueño, tampoco podrás deducirla. Pregunta a tu contador si en tu caso conviene cambiar la titularidad del servicio.

Guarda evidencia. Fotos del espacio, un plano sencillo con medidas y el contrato de arrendamiento. Si el SAT pregunta, tendrás cómo demostrar el porcentaje.

Un detalle de IVA: la renta de casa habitación está exenta de IVA, así que ahí no hay IVA que acreditar. La luz para uso doméstico tampoco lo genera de forma acreditable en la mayoría de los casos. El beneficio del home office está sobre todo en el ISR.

 

Gasto 2: tu computadora, celular y equipo (depreciación)

Aquí el problema no es que la gente olvide que la laptop es deducible. Es que no sabe cómo se deduce, y por eso la deja fuera o la deduce mal.

Una computadora no es un gasto como el internet. Es una inversión, porque te dura varios años. La ley no te deja restarla completa el mes que la compras: la deduces poco a poco, cada año, con un porcentaje fijo. A eso se le llama depreciación.

Los porcentajes que más le sirven a un freelancer

  • Computadoras de escritorio y portátiles, servidores, impresoras y periféricos: 30% anual.
  • Automóviles: 25% anual, con un monto máximo deducible de 175,000 pesos (250,000 si es eléctrico o híbrido).
  • Mobiliario y equipo de oficina (escritorio, silla, libreros): 10% anual.

Para celulares, cámaras, micrófonos o equipo de audio, el porcentaje depende de cómo se clasifique el bien. Lo más sano es que tu contador lo defina y lo aplique igual todos los años.

Un ejemplo con tu laptop

Compras una laptop en abril de 2026 por 41,760 pesos: 36,000 más 5,760 de IVA. Empiezas a usarla ese mismo mes.

  • La base de depreciación es el valor sin IVA: 36,000 pesos.
  • La deducción anual completa sería 30% de 36,000 = 10,800 pesos.
  • Pero en el primer año solo cuentan los meses completos de uso. De mayo a diciembre son 8 meses. Deduces 10,800 × 8 ÷ 12 = 7,200 pesos en 2026.
  • En 2027 y 2028 deduces 10,800 cada año, y en 2029 el resto.

Además, la ley permite actualizar la deducción por inflación con el INPC, así que en la práctica deduces un poco más que el valor histórico.

El IVA sí se acredita completo, y de inmediato

Este es el punto que más gente desconoce. Aunque el ISR de la laptop se deduce en varios años, el IVA de la compra (los 5,760 pesos del ejemplo) se acredita completo en el mes en que pagaste. Y esto aplica también si estás en RESICO.

Si ese mes cobraste poco IVA a tus clientes, te queda un saldo a favor que puedes seguir usando en los meses siguientes.

El error que cuesta dinero: no depreciar un año

Si un año no aplicas la depreciación que te tocaba, pudiendo hacerlo, pierdes el derecho a deducir esa parte en años posteriores. No se acumula. Por eso es importante registrar el equipo desde el año de compra, aunque sea una computadora de 12,000 pesos.

Revisa también lo que compraste en años anteriores. Si adquiriste una computadora en 2024 con factura y nunca la depreciaste, todavía puedes deducir la parte que corresponde a 2026 y a los años que le queden.

Uso mixto: el auto y el celular

Si usas el mismo celular o el mismo auto para trabajar y para tu vida personal, la deducción al 100% es difícil de sostener. Lo razonable es aplicar un porcentaje de uso profesional y documentarlo. Con el auto, además, recuerda el tope de 175,000 pesos y que la gasolina solo es deducible si la pagas con tarjeta o transferencia.

Gasto 3: software y suscripciones que pagas en dólares

Adobe Creative Cloud, Figma, Canva, Notion, Google Workspace, ChatGPT, GitHub, el hosting de tu portafolio, tu dominio, Zoom. Para muchos freelancers, estas suscripciones suman entre 1,000 y 4,000 pesos al mes.

Casi nadie las deduce. La razón es siempre la misma: “no dan factura mexicana”.

Sí se pueden deducir sin CFDI

Los proveedores extranjeros no están obligados a emitir CFDI. Por eso la Resolución Miscelánea Fiscal tiene una regla específica (la 2.7.1.14) que permite deducir comprobantes emitidos por residentes en el extranjero, siempre que incluyan estos datos:

  • Nombre o razón social del proveedor, su domicilio y, en su caso, su número de identificación fiscal.
  • Lugar y fecha de expedición.
  • Tu RFC y tu nombre completo.
  • Descripción del servicio, cantidad y unidad.
  • Valor unitario y monto total.
  • Los impuestos trasladados o retenidos, en su caso.

Si quieres profundizar en cómo lo interpretan los especialistas, este análisis de Russell Bedford sobre la regla 2.7.1.14 lo explica con detalle.

Cómo conseguir el comprobante correcto

La mayoría de estas plataformas tiene una sección de “Billing” o “Facturación” con un campo de “Tax ID” o datos de empresa. Ahí debes poner tu RFC y tu nombre fiscal. A partir de ese momento, los recibos saldrán con tus datos.

Hazlo hoy mismo con todas tus suscripciones. Los recibos anteriores muchas veces se pueden descargar de nuevo con los datos actualizados.

El IVA de los servicios digitales extranjeros

Desde 2020, las plataformas extranjeras que venden servicios digitales en México deben cobrar 16% de IVA y están inscritas ante el SAT. Por eso ves ese IVA en tu cargo de Google o de Adobe.

Ese IVA puede ser acreditable si el comprobante lo desglosa y tienes los datos correctos, pero es un terreno donde los criterios varían. Consulta con tu contador antes de acreditarlo para no generar una diferencia que después te toque corregir.

Tipo de cambio y comisiones

Si pagas en dólares con tu tarjeta, el monto deducible es lo que realmente pagaste en pesos, según el estado de cuenta. Si el banco te cobró una comisión por la compra en el extranjero, esa comisión también es un gasto del negocio. Lo vemos en el siguiente punto.

Gasto 4: comisiones de plataformas, bancos y tu contador

Este es el gasto invisible. No lo pagas tú de forma directa: te lo descuentan antes de que el dinero llegue a tu cuenta. Por eso casi nadie lo registra.

Si cobras 1,000 dólares por Upwork, recibes bastante menos. Si un cliente te paga con PayPal, la plataforma se queda con una parte. Todas esas diferencias son gastos deducibles.

Qué comisiones puedes deducir

  • Plataformas de trabajo: Upwork, Fiverr, Workana, 99designs y similares.
  • Pasarelas de pago: PayPal, Stripe, Mercado Pago, Clip, terminales de cobro.
  • Bancos: comisiones por manejo de cuenta, por transferencias internacionales, por compras en el extranjero y por conversión de divisas.
  • Intereses de créditos usados en el negocio: por ejemplo, si financiaste equipo de trabajo.

Un consejo práctico: usa una cuenta bancaria solo para tu actividad. Así las comisiones quedan separadas de tus gastos personales y es mucho más fácil identificarlas. Si buscas opciones sin comisiones de manejo, revisa nuestra comparación de cuentas digitales en México.

Cómo obtener la factura

Las plataformas mexicanas, como Mercado Pago o Clip, emiten CFDI de sus comisiones; en muchos casos basta con registrar tus datos fiscales en la configuración de la cuenta. Los bancos suelen incluir las comisiones en el CFDI de tu estado de cuenta.

Con plataformas extranjeras como Upwork o Stripe aplica la misma lógica que con el software: registra tu RFC en tu perfil de facturación y descarga los reportes o recibos con esos datos.

Los honorarios de tu contador

Parece obvio, pero se olvida muchísimo. Lo que pagas a tu contador, al software de facturación o a un despacho que te lleva la contabilidad es un gasto indispensable para cumplir con tus obligaciones. Si pagas 1,500 pesos al mes, son 18,000 pesos deducibles al año, más su IVA acreditable.

Lo mismo aplica para asesorías legales relacionadas con tu trabajo, como la revisión de un contrato con un cliente o el registro de tu marca ante el IMPI.

¿Y los intereses de un préstamo?

Los intereses son deducibles cuando el dinero se usó en tu actividad: comprar equipo, pagar un curso de especialización o cubrir gastos de operación mientras un cliente te paga. Si el préstamo fue para gastos personales, no.

Guarda evidencia de en qué usaste el dinero y pide el CFDI de los intereses. Si estás pensando en financiar equipo, te puede servir leer sobre préstamos para freelancers de IT y creativos y cómo distinguir deuda buena de deuda mala antes de decidir.

Gasto 5: cursos, libros, eventos y membresías

Un freelancer vive de lo que sabe. Por eso invierte constantemente en aprender: un curso de motion graphics, una certificación de AWS, un diplomado en traducción jurídica, un congreso de UX.

Todo eso puede ser deducible si está relacionado con tu actividad. Y casi nunca se deduce, porque se percibe como “desarrollo personal”.

Qué entra en esta categoría

  • Cursos en línea y presenciales, bootcamps y diplomados.
  • Certificaciones profesionales y sus exámenes.
  • Libros técnicos y suscripciones a publicaciones especializadas.
  • Entradas a congresos, conferencias y ferias del sector.
  • Cuotas de colegios de profesionistas o asociaciones.

La prueba de la relación

La clave es que el aprendizaje tenga relación directa con lo que facturas. Un desarrollador web que toma un curso de React está en terreno seguro. Si el mismo desarrollador toma clases de guitarra, no.

Hay una zona gris: los cursos que te preparan para un servicio nuevo que todavía no ofreces. Si eres diseñadora gráfica y estudias UX para empezar a vender ese servicio, es defendible, sobre todo si ya tienes esa actividad en tu constancia fiscal o la agregas.

Una aclaración importante: la maestría o el posgrado que pagas a una universidad no entran como deducción personal (las colegiaturas universitarias no son deducibles). Pero si el programa está directamente ligado a tu actividad y tienes el CFDI a tu nombre, puede analizarse como gasto del negocio. Consúltalo antes de hacerlo.

Viajes a eventos

Si viajas a un congreso, el transporte y el hospedaje también pueden ser deducibles. Los alimentos tienen límites: hasta 750 pesos diarios en territorio nacional y 1,500 en el extranjero, pagados con tarjeta y con la factura del hotel. Aplica cuando el viaje es a más de 50 kilómetros de donde trabajas.

gastos que los freelancers en México suelen olvidar deducir de impuestos

Otros gastos que también se escapan

Los cinco anteriores son los más grandes. Pero hay varios más pequeños que, sumados, también pesan:

  • Publicidad digital. Anuncios en Meta, Google o LinkedIn para conseguir clientes. Son de proveedores extranjeros, así que aplica lo que vimos en el gasto 3.
  • Transporte a reuniones. Uber y DiDi emiten CFDI desde la app si registras tus datos. Casetas y estacionamientos también son deducibles con factura.
  • Mensajería y envíos. Si mandas muestras, contratos físicos o productos a tus clientes.
  • Papelería y consumibles. Tinta, papel, discos duros, cables, audífonos.
  • Subcontratación. Lo que pagas a otro freelancer que te ayuda en un proyecto, siempre que te facture.
  • Seguridad social. Si tienes personal a tu cargo, las cuotas obrero-patronales que pagas al IMSS. Si no sabes cómo se pagan, revisa qué es el SIPARE del IMSS.

Un caso especial son las comidas con clientes en restaurantes. Solo es deducible el 8.5% del consumo, y debes pagarlo con tarjeta. Es poco, pero si comes seguido con clientes, algo suma.

Bonus: tus deducciones personales en la anual

Además de los gastos del negocio, en la declaración anual de abril puedes aplicar deducciones personales. No tienen que ver con tu trabajo, sino con tu vida. Y también se olvidan con frecuencia.

Recuerda: esto aplica si estás en Actividad Empresarial y Profesional. En RESICO no puedes aplicarlas.

Las más comunes

  • Gastos médicos, dentales, de psicología y nutrición, tuyos, de tu pareja, tus hijos o tus padres, pagados con tarjeta o transferencia.
  • Lentes ópticos graduados, hasta 2,500 pesos al año por persona.
  • Primas de seguros de gastos médicos mayores.
  • Intereses reales de tu crédito hipotecario.
  • Gastos funerarios.
  • Donativos a instituciones autorizadas por el SAT.
  • Colegiaturas desde preescolar hasta bachillerato, con límites por nivel (por ejemplo, 14,200 pesos en preescolar y 24,500 en bachillerato).
  • Aportaciones voluntarias para el retiro, como un Plan Personal de Retiro (PPR).

Los límites en 2026

La mayoría de las deducciones personales tiene un tope global: la cantidad menor entre el 15% de tus ingresos anuales y cinco UMAs anuales. Con la UMA de 2026, eso equivale a 213,973.20 pesos.

Las colegiaturas y las aportaciones al retiro van por fuera de ese tope. Las aportaciones voluntarias tienen su propio límite: 10% de tus ingresos, hasta cinco UMAs anuales.

Para freelancers, el PPR es especialmente interesante. No tienes una Afore alimentada por un patrón, y cada peso que aportas reduce tu ISR del año. Si estás empezando a ahorrar, revisa cómo empezar a invertir con 500 pesos. Puedes consultar la lista completa y actualizada de deducciones en el micrositio de deducciones personales del SAT.

¿Cuánto puedes ahorrar? Un ejemplo con números

Veamos un caso realista. Mariana es diseñadora freelance en Guadalajara. Tributa en Actividad Empresarial y Profesional y factura unos 600,000 pesos al año. Trabaja desde un cuarto de su departamento rentado.

Hasta ahora solo deducía algunas compras de papelería. Este año decide revisar los cinco gastos de esta guía:

Gasto que antes olvidaba Cálculo Deducción anual
Home office (20% de su vivienda) 20% de renta de $12,000 + 20% de luz, agua e internet $32,400
Depreciación de laptop nueva 30% de $36,000 × 8 meses de uso $7,200
Software y suscripciones Adobe, Figma, Google Workspace y hosting: $1,800 al mes $21,600
Comisiones y contador Comisiones de PayPal y banco ($6,000) + contador ($18,000) $24,000
Formación Curso de UX y un congreso $12,000
Total $97,200

Con ese nivel de ingresos, su tasa marginal de ISR ronda el 23.5%. Eso significa que cada peso extra de deducción le ahorra casi 24 centavos de impuesto.

Resultado: 97,200 × 23.5% ≈ 22,800 pesos menos de ISR al año. A eso se suma el IVA acreditable de la laptop, el software, el contador y el curso, que reduce lo que paga de IVA mes con mes.

Son casi dos meses de renta. Y todo sale de gastos que ya estaba haciendo.

Si quieres darle un destino a ese dinero, la regla 70/20/10 es un buen punto de partida para repartirlo entre gastos, ahorro y metas.

Lo que no es deducible (aunque te digan que sí)

En redes circulan muchos consejos del tipo “factura todo y deduce todo”. Es una forma rápida de meterte en problemas con el SAT. Estos gastos, en general, no son deducibles para un freelancer:

  • El súper y la comida diaria. Aunque comas en tu escritorio mientras trabajas.
  • Ropa de uso cotidiano. Solo algunas profesiones, como actores o músicos, pueden deducir vestuario específico.
  • Gimnasio, spa y entretenimiento. Aunque te ayuden a rendir mejor.
  • Viajes de vacaciones con una reunión de trabajo “para justificar”.
  • Gastos pagados en efectivo por más de 2,000 pesos.
  • Multas y recargos del SAT.
  • Gastos de otra persona, aunque la factura esté a tu nombre.

También hay un límite indirecto: si tus gastos superan tus ingresos declarados de forma sostenida, el SAT puede detectar una discrepancia fiscal. No significa que no puedas tener pérdidas, pero sí que cada gasto debe estar bien respaldado.

Un comprobante bien soportado vale más que diez facturas dudosas. Si una deducción te genera duda, pregúntala antes de aplicarla.

¿Ya presentaste tu declaración? Qué hacer

Si leíste hasta aquí y te diste cuenta de que dejaste gastos fuera, no está todo perdido. Depende de cuándo te diste cuenta.

Si es el mismo año

Los pagos provisionales de las personas físicas son acumulativos. En la declaración de cada mes se consideran los ingresos y deducciones desde enero. Así que un gasto de marzo que olvidaste puedes incluirlo en el cálculo de septiembre, siempre que lo hayas pagado y tengas el comprobante.

Si ya presentaste la anual

Puedes presentar una declaración complementaria. El Código Fiscal de la Federación permite modificar tu declaración hasta en tres ocasiones para aumentar deducciones, siempre que el SAT no haya iniciado una revisión. Si resulta un saldo a favor, puedes solicitar la devolución.

La excepción es la depreciación: si no la aplicaste en su año y ese ejercicio ya cerró sin corregirlo, esa parte se pierde.

Si las facturas nunca se pidieron

Muchos comercios permiten facturar compras del mes en curso, y algunos dan un plazo mayor. Pasado ese tiempo, generalmente ya no es posible. Por eso el hábito de pedir factura en el momento es lo que más dinero te ahorra a largo plazo.

Un sistema de 15 minutos al mes para no olvidar nada

El problema de fondo no es la ley, es la organización. Estas son las rutinas que funcionan para la mayoría de los freelancers:

  1. Separa tus cuentas. Una cuenta y una tarjeta solo para tu actividad. Todo lo que pase por ahí es potencialmente deducible.
  2. Configura tus datos fiscales una vez. En Uber, Amazon, Mercado Libre, Google, Adobe, tu banco y cualquier plataforma que uses. Así las facturas llegan solas.
  3. Descarga tus facturas del SAT cada mes. En el portal del SAT, con tu RFC y contraseña o tu e.firma, puedes consultar todas las facturas emitidas a tu nombre. Revisa que no falte nada y que no haya facturas que no reconoces.
  4. Revisa tu estado de cuenta. Compara los cargos con las facturas recibidas. Lo que tenga cargo pero no factura, pídelo esa misma semana.
  5. Actualiza tu lista de equipo. Cada vez que compres una computadora, cámara o mueble, anótalo con fecha, monto y factura. Tu contador lo necesitará para la depreciación.

Este orden no solo te ayuda con los impuestos. También hace más fácil comprobar ingresos cuando solicitas un crédito o quieres construir historial. Si trabajas por tu cuenta, te conviene saber cómo funciona el Buró de Crédito si eres freelancer y hacer de vez en cuando un chequeo rápido de tu salud financiera.

¿Necesitas contador?

No es obligatorio, pero en Actividad Empresarial la depreciación, la proporción del home office y los comprobantes extranjeros tienen detalles técnicos. Un buen contador suele pagarse solo con las deducciones que encuentra. Y, como vimos, sus honorarios también son deducibles.

Si tu actividad está creciendo y estás evaluando formalizarte más, también puede ayudarte leer sobre las diferencias entre persona física y persona moral.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir gastos si soy freelancer en RESICO?

Para ISR, no. En RESICO pagas una tasa de entre 1% y 2.5% sobre tus ingresos cobrados, sin restar gastos, y tampoco puedes aplicar deducciones personales. Lo que sí puedes aprovechar es el IVA de tus gastos facturados, que se acredita contra el IVA que cobras a tus clientes. Por eso pedir factura sigue siendo importante aunque estés en RESICO.

¿Puedo deducir la renta de mi casa si trabajo desde ahí?

Sí, si tributas en Actividad Empresarial y Profesional. Puedes deducir la parte proporcional de la renta, la luz, el agua, el internet y el predial que corresponda al espacio que usas de forma exclusiva para trabajar. Necesitas CFDI de cada gasto y poder demostrar que ese espacio es realmente tu oficina.

¿Cuánto puedo deducir al año por mi computadora?

Las computadoras se deducen mediante depreciación, a razón de 30% anual de su valor sin IVA. En el año de compra solo deduces la parte proporcional a los meses completos de uso. El IVA que pagaste, en cambio, puedes acreditarlo completo en el mes en que la compraste.

¿Son deducibles las suscripciones de proveedores extranjeros como Adobe o Google?

Pueden serlo. Aunque estas empresas no emiten CFDI, la Resolución Miscelánea Fiscal permite deducir comprobantes emitidos por residentes en el extranjero si incluyen ciertos datos: nombre y domicilio del proveedor, tu RFC y nombre, descripción del servicio, monto y fecha. Configura tus datos fiscales en cada cuenta para que la factura los muestre.

¿Las comisiones de PayPal, Mercado Pago o Upwork son deducibles?

Sí, son un gasto indispensable para cobrar tu trabajo. Solicita la factura de comisiones a cada plataforma; muchas la emiten automáticamente o desde su panel de configuración. Si la plataforma es extranjera, aplica la regla de comprobantes de residentes en el extranjero.

¿Qué pasa si ya presenté mi declaración anual y olvidé deducir algo?

Puedes presentar una declaración complementaria para incluir las deducciones omitidas, siempre que el gasto sea del mismo ejercicio y cumpla los requisitos. El Código Fiscal de la Federación permite modificar la declaración hasta en tres ocasiones, salvo que el SAT ya haya iniciado una revisión. La depreciación que no aplicaste en un año, en cambio, se pierde.

¿Puedo pagar en efectivo un gasto deducible?

Solo si el gasto es de 2,000 pesos o menos. Arriba de ese monto debes pagar con transferencia, tarjeta de crédito, débito o de servicios, o cheque nominativo. La gasolina es la excepción más estricta: para deducirla siempre debes pagarla por medios electrónicos, sin importar el monto.

¿Cuál es el límite de las deducciones personales en 2026?

El tope general es la cantidad menor entre el 15% de tus ingresos anuales y cinco UMAs anuales, que en 2026 equivalen a 213,973.20 pesos. Las colegiaturas y las aportaciones voluntarias para el retiro tienen sus propios límites y no cuentan dentro de ese tope general.

En resumen

Deducir bien no es hacer trampa ni buscar huecos. Es pagar el impuesto que te corresponde, no más.

Los cinco gastos que más se olvidan son la parte de tu casa que usas como oficina, la depreciación de tu equipo, el software en dólares, las comisiones que te descuentan al cobrar y lo que inviertes en aprender. Para muchos freelancers, juntos representan decenas de miles de pesos al año.

Empieza por lo más sencillo: registra tu RFC en todas tus plataformas este fin de semana y separa una cuenta para tu actividad. El resto se vuelve rutina muy rápido.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la asesoría de un contador. Las reglas fiscales cambian cada año; verifica tu caso concreto antes de presentar tus declaraciones.

Logo de la empresa

Alvos Editorial Team (Redacción Alvos)

Nuestro equipo editorial se dedica a crear contenido educativo y financiero para ayudarte a tomar mejores decisiones.

Comparte este artículo

Deja un comentario

Contáctanos

Te ayudaremos a resolver tus dudas, solo ponte en contacto con alguno de nuestros medios disponibles.

ProfecoCírculo de crédito
Dirección

Av. Insurgentes Sur 1180 Int 603, Col. Tlacoquemecatl del Valle, CDMX, Benito Juárez, 03200, México.

Descarga la aplicación móvil

Disponible en Google Play