¿Cómo calcular cuánto dinero pedir en un microcrédito?

Pedir un microcrédito parece fácil: entras a la app, escribes una cifra y listo. El problema es que esa cifra casi nunca sale de un cálculo real, sino de lo que “se siente” que necesitas. Y ahí es donde empiezan los problemas: gente que pide de más “por si acaso” y termina pagando intereses sobre dinero que ni siquiera usó, o gente que pide de menos y a los quince días vuelve a solicitar otro préstamo para cubrir lo que le faltó.
En esta guía te vamos a enseñar a calcular el monto exacto que necesitas, con una fórmula sencilla que puedes hacer con la calculadora del celular, dos ejemplos con números reales y los errores más comunes que hacen que la gente pida mal.
Los dos números que debes calcular antes de pedir
Antes de pensar en la fórmula, hay que entender algo importante: cuánto necesitas y cuánto puedes pagar son dos preguntas distintas, y las dos importan por igual. La mayoría de la gente solo responde la primera.
El primer número es tu necesidad real: el costo exacto de lo que vas a cubrir. Si es una reparación del coche, es la cotización del taller. Si es para surtir tu changarro, es el costo de la mercancía que vas a comprar. Este número casi nunca es redondo, y está bien que no lo sea.
El segundo número es tu capacidad de pago: cuánto de tu ingreso puedes destinar a pagar el crédito sin que se te complique cubrir renta, comida, transporte y tus demás gastos fijos. Este es el número que la mayoría ignora, y es justo el que evita que un préstamo se convierta en una carga.
El monto que finalmente pidas debe ser el menor de estos dos números. Si necesitas 4,000 pesos pero tu capacidad de pago solo te permite cubrir cómodamente 2,500, lo sano es pedir 2,500 y buscar cómo cubrir la diferencia de otra forma, no forzar el préstamo completo.
La fórmula para calcular el monto ideal
Aquí está el cálculo completo, en tres pasos. No necesitas hoja de Excel, con la calculadora del celular alcanza.
Paso 1: calcula tu ingreso disponible
Es tu ingreso mensual neto (lo que realmente te depositan o recibes) menos tus gastos fijos obligatorios: renta, servicios, transporte, comida, otras deudas que ya estés pagando.
Ingreso disponible = Ingreso neto mensual − Gastos fijos
Paso 2: define tu capacidad de pago mensual
Una regla que usan los asesores financieros y que funciona bien para microcréditos es no destinar más del 20% al 30% de tu ingreso disponible al pago de un préstamo. Si te vas más arriba de ese rango, cualquier imprevisto (una gripa que te quite días de trabajo, una reparación de última hora) puede hacer que se te complique pagar a tiempo.
Capacidad de pago mensual = Ingreso disponible × 0.20 a 0.30
Paso 3: calcula el monto máximo recomendado
Con tu capacidad de pago mensual y el plazo que tienes en mente, ya puedes estimar cuánto puedes pedir. La fórmula simplificada es:
Monto máximo recomendado = (Capacidad de pago mensual × número de pagos) ÷ (1 + tasa de interés total del plazo)
El divisor con la tasa de interés existe porque parte de cada pago no es capital, es el costo del crédito. Si no lo restas, terminas calculando cuánto puedes pagar en total, no cuánto dinero real te van a entregar. Cada institución calcula el interés distinto (algunas cobran una tasa fija por el plazo completo, otras interés compuesto), así que este paso es una aproximación útil para no pasarte de la raya, no un número exacto al peso. Para el número exacto, siempre revisa el simulador de crédito de Alvos, que ya calcula la tasa y el CAT según el monto y plazo que elijas.
Ejemplo 1: un gasto puntual
Mariana gana 9,000 pesos netos al mes. Sus gastos fijos (renta compartida, comida, transporte, un pago de tarjeta) suman 6,200 pesos. Necesita 2,500 pesos para arreglar el refrigerador.
- Ingreso disponible: 9,000 − 6,200 = 2,800 pesos
- Capacidad de pago mensual (25%): 2,800 × 0.25 = 700 pesos
- Plazo que le interesa: 3 meses (3 pagos)
- Con una tasa total estimada del 15% para el plazo: (700 × 3) ÷ 1.15 ≈ 1,826 pesos
Aquí Mariana se topa con la realidad: necesita 2,500 pesos, pero su capacidad de pago a 3 meses solo cubre cómodamente alrededor de 1,826. Tiene dos caminos sanos: alargar el plazo a 4 o 5 meses para que el monto máximo suba, o cubrir la diferencia con un ahorro pequeño en lugar de forzar el préstamo completo a un plazo corto.
Ejemplo 2: cubrir una quincena floja
Roberto es repartidor y sus ingresos varían. En un mes normal le quedan 3,500 pesos disponibles después de gastos fijos. Esta quincena vendió menos y le faltan 1,200 pesos para cerrar el mes.
- Capacidad de pago mensual (20%, porque su ingreso es variable y prefiere ser conservador): 3,500 × 0.20 = 700 pesos
- Plazo: 2 meses
- Con una tasa estimada del 10% para el plazo: (700 × 2) ÷ 1.10 ≈ 1,272 pesos
En este caso Roberto sí puede cubrir su necesidad completa (1,200 pesos) dentro de lo que su capacidad de pago permite. Como su ingreso es variable, hizo bien en usar el 20% en lugar del 30%: le deja un colchón para las quincenas donde vende menos.
Tabla de referencia según tu ingreso
Para que te des una idea rápida, así se ve la capacidad de pago mensual aproximada según distintos niveles de ingreso disponible, usando el rango conservador del 20%:
| Ingreso disponible mensual | Capacidad de pago (20%) | Monto aproximado a 3 meses* |
|---|---|---|
| 2,000 pesos | 400 pesos | ~1,040 pesos |
| 3,500 pesos | 700 pesos | ~1,825 pesos |
| 5,000 pesos | 1,000 pesos | ~2,600 pesos |
| 8,000 pesos | 1,600 pesos | ~4,175 pesos |
*Cálculo de referencia con una tasa estimada del 15% para el plazo. El monto real que te aprueben depende de la tasa y condiciones vigentes al momento de tu solicitud.
Errores comunes al calcular el monto
Estos son los errores que más vemos, y todos tienen algo en común: se enfocan en la necesidad y olvidan la capacidad de pago.
- Redondear “por si las dudas”. Necesitas 1,800 pesos pero pides 2,500 “por si sale algo más”. Ese dinero extra también genera intereses, aunque no lo uses.
- No contar los gastos fijos completos. Es fácil olvidar pagos que no son mensuales pero sí recurrentes, como el mantenimiento del coche o el gasto escolar de los hijos. Si no los incluyes en tu ingreso disponible, tu capacidad de pago sale inflada.
- Pedir al plazo más corto posible para “acabar rápido”. Un plazo corto suena bien, pero eleva el pago mensual y puede hacer que pidas menos de lo que en realidad necesitas. Más abajo vemos cómo el plazo afecta el monto.
- Ignorar que ya tienes otra deuda activa. Si estás pagando otro crédito o una tarjeta, esa cuota ya está ocupando parte de tu capacidad de pago, aunque no sea un “gasto fijo” tradicional.
- Fijarse solo en la tasa de interés y no en el CAT. El Costo Anual Total incluye comisiones además del interés, y es el número que de verdad refleja cuánto te cuesta el crédito completo.
Cómo el plazo cambia cuánto puedes pedir
Vale la pena detenerse aquí porque es donde más confusión hay. El plazo y el monto van de la mano: a mayor plazo, tu pago mensual baja, así que tu capacidad de pago te alcanza para un monto mayor. Pero un plazo más largo también significa más meses pagando interés, así que el costo total del crédito sube.

No hay un plazo “correcto” para todos los casos. Lo que sí conviene es elegir el plazo pensando en tu necesidad real: si es un gasto que se resuelve en una sola exhibición (como el ejemplo del refrigerador de Mariana), un plazo corto tiene sentido aunque el monto disponible sea más ajustado. Si es algo que te va a generar ingresos con el tiempo, como surtir mercancía para revender, un plazo un poco más largo puede ser mejor porque te da margen para que ese dinero trabaje antes de que termines de pagarlo.
Si quieres ver cómo cambia tu pago exacto según el plazo que elijas, el simulador de Alvos te lo muestra al instante con las condiciones actuales, sin que tengas que hacer el cálculo a mano cada vez.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor pedir de más para no quedarme corto?
No. El dinero que no usas también genera intereses. Es más barato calcular bien el monto y, si de verdad te falta algo después, evaluar una segunda solicitud cuando ya hayas cubierto la primera.
¿Qué porcentaje de mi ingreso es seguro destinar a pagar un microcrédito?
Entre 20% y 30% de tu ingreso disponible (ya descontados tus gastos fijos) es un rango sano para la mayoría de las personas. Si tu ingreso es variable, como el de Roberto en el ejemplo de arriba, es más prudente quedarte cerca del 20%.
¿El cálculo cambia si ya tengo otro crédito activo?
Sí. Debes restar el pago mensual de ese crédito de tu ingreso disponible antes de calcular tu capacidad de pago para uno nuevo. Pedir sin considerar esto es la forma más común en que la gente termina con pagos que no le alcanzan.
¿La fórmula me da el monto exacto que me van a aprobar?
No, te da una referencia para que sepas qué tan realista es lo que vas a pedir. El monto final aprobado depende de las condiciones y políticas de cada institución al momento de tu solicitud.
Calcular tu monto antes de pedir toma cinco minutos y evita meses de aprietos después. La regla es simple: pide lo que necesitas, no más, y confirma que tu capacidad de pago lo respalde. Si ya tienes tu número, puedes revisar las condiciones vigentes y simular tu pago en alvos.mx.
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